sábado, 9 de octubre de 2010

Estepona


La segunda etapa de las vacaciones discurrió en Estepona. O por lo menos eso era lo que creíamos que sucedería antes de dirigirnos al hotel. Decidimos darnos un capricho en un balneario y seleccionamos el Hotel Selenza Estepona. Lo malo fue que no estaba exactamente en Estepona sino en Cancelada, un pequeño ¿pueblo? entre Estepona y Marbella.

El hotel estaba muy bien pero nosotros solo teníamos alojamiento y desayuno. El primer día fuimos a dar una vuelta por la zona para encontrar un sitio donde comer y descubrimos desolados que lo único que existía alrededor eran apartamentos y hoteles. Ni un restaurante, ni un bar. Nada. Solo había los restaurantes de los hoteles que permitían acceder a ellos aunque no estuvieras alojado. Por eso decidimos pasarnos a pensión completa en nuestro hotel.
Lo malo de la pensión completa es que la bebida no estaba incluida. Sí, ya sé que en la mayoría de los hoteles no lo incluyen pero que lo hagan en la mayoría no hace que me parezca bien. Por lo menos que incluyan la primera o una jarra de agua. Además, era muy cara y con el IVA cobrado aparte. Ni siquiera tenían carta de bebidas ni en la entrada del restaurante, ni en la mesa, así que tenías que pedir sin saber lo que te iban a cobrar.
Un día hicieron una cena temática anunciada como Asia fusión que costaba 28 €/persona más bebida si no tenías media pensión o pensión completa. Antes de pasarnos a la PC pensamos en hacer esa cena en el hotel por lo mucho que nos gusta la comida asiática y el sushi. Decir que la cena fue decepcionante es quedarse corto, muy corto. La calidad era peor que la habitual. Más que parecerse a un asiático podría decirse que se parecía a un chino de barrio de esos de 13 euros el bufet pero con menos variedad de platos.
 
Quitando las pequeñas hormigas que había en las habitaciones y en alguna cesta de pan que otra, todo lo demás estaba muy bien. Pasamos la mayoría del tiempo en el hotel y el balneario salvo un día que salimos a dar una vuelta por Estepona.