viernes, 20 de septiembre de 2013

Viajando en tren.

El otro día hubo una incidencia en los trenes de renfe, al parecer por un arrollamiento. Esto causó múltiples problemas que serían comprensibles si no estuvieran tan mal gestionados por la propia renfe.

El primer problema sucede cuando sacas un billete para Pinto y la taquillera te repite varias veces que la línea no llega a Aranjuez. Y tras preguntarle tú también varias veces que si a Pinto sí, ella te lo repite otra vez: "Sí, pero a Aranjuez no".

Luego vienen los retrasos que pueden ser más o menos comprensibles y el anuncio por megafonía a la altura de Villaverde de que el tren solo llega hasta Getafe. Que ya te jode que no vayas a llegar pero imaginas que alguna alternativa te darán allí.

Luego en Getafe te dicen, otra vez por megafonía, que el tren ya llega hasta Aranjuez, que han restablecido el servicio. Pero pasan 15 minutos y de ahí no se mueve ningún tren. Y un rato después la megafonía se desdice y te dice que el tren acaba ahí y que va de vuelta a Madrid.

Así que no te queda más remedio que bajarte en Getafe Industrial que resulta ser un apeadero porque no hay ni un taquillero ni nadie que de una explicación o alternativa. Y de ahí ya te buscas la vida tú como puedas, que básicamente consiste en coger un autobús, si hay sitio y puedes subirte, y volver a pagar por un trayecto que ya has pagado.

Luego pones una reclamación y te contestan diciendo que lo hicieron todo bien. Que no fue culpa suya y que si te quedaste allí tirado no pueden hacer nada, esas cosas pasan. Que digo yo que si se atropella a alguien, algo de culpa sí tendrá la renfe, digo yo.

Luego me hace mucha gracia cuando decimos que en países como Alemania no tienen tornos y todo el mundo paga. Claro, y seguro que cuando hay accidentes y cortes no dejan a los usuarios tirados sin explicación, solución, o alternativa.