viernes, 15 de julio de 2011

Extorsión

Historias de la nueva generación de policías que tenemos. Esto es solo un ejemplo. No sé si lo serán todos, será solo este o serán unos cuantos. Yo lo cuento y que cada uno saque las conclusiones que quiera.

Unos amigos habían estado cenando por el centro un sábado y después de las respectivas copas volvían a casa de madrugada. Entre la gente con la que iban había un policía. Era el amigo de un compañero de una amiga. Iban todos juntos. Cuando estaban por Gran Vía, estaba la típica china vendiendo agua, chocolatinas y bocadillos. Una amiga dijo que iba a comprar agua, pero el policía se le adelantó y le preguntó a la china que cuánto costaba el agua. La china le dijo que 1.5 €. El policía dijo que le daba medio euro y la china dijo que no. Entonces, el policía sacó la placa, se la enseñó y le dijo que le iba a vender la botella por medio euro.  La china, claro, asustada, se la dio y se puso a recoger las cosas para irse pero el policía le dijo que no, que no se fuera y empezó a cogerle chocolatinas y comérselas. Al final, el resto de gente con quienes iba, viendo el bochornoso espectáculo decidieron irse y llevárselo de ahí.

La misma persona que me contó esto, me contó que a su hermana le habían puesto una multa porque había aparcado el coche y las ruedas delanteras estaban pisando un paso de cebra. Ella se lo dijo al policía este y le quitaron la multa automáticamente.

En esas manos estamos. Con historias como esta empiezo a creer que éste también debía ser policía de nueva generación.