lunes, 27 de septiembre de 2010

Incidente en el cine

Resumo lo que pasó hace unos meses cuando iba al cine de La Vaguada a ver Inception:

Sacamos las entradas unas dos horas antes de que empezara la película y como era la sesión golfa entramos cinco minutos antes de que empezara pensando que no habría mucha gente. Cuando estoy buscando mis asientos en la fila que nos correspondía me encuentro que están ocupadas por dos individuos. A la izquierda de los individuos había dos butacas libres (nuestras) y a la derecha otras dos (nosotros éramos tres). La conversación fue así.

- Yo: Perdona, pero estáis en nuestras butacas.
- Tipo de los dos que ocupaba la nuestra: Esta es la mía.
- No, esta la tengo, yo. ¿Me puedes enseñar la entrada?.
- Yo ya estoy aquí y esta es la mía.
- ¿Qué fila tienes?
- La (algo que no entiendo pero seguro que no era "ocho").
- Pues es que yo tengo esta butaca en la fila ocho y esta es la ocho.
- Yo también la ocho.
- Pues...
- Pues nosotros hemos pedido estas y nos las han dado. Yo ya estoy aquí sentado y no me voy a mover.
- Pues... (pongo mala cara, bastante cabreado ya) habrá que...
- No me voy a mover, llama al "inspector" si quieres, llámale.
- ¡Pues le llamo!

Me salgo. Le digo al acomodador que hay un tío en nuestra butaca y que no se quiere mover. Me dice que vamos para allá pero que no estará muy lleno el cine y me puedo poner donde quiera. Le digo que eso creía yo también pero hay bastante gente y somos tres.

El acomodador se les acerca y les pide las entradas:

- Me deja su entrada.
- Yo ya estoy aquí sentado y esta es la butaca que pedí en la taquilla.
- Ya, pero estos chicos tienen esta fila y esta butaca - les enseña mis entradas- ¿me puedes enseñar la tuya?

Después de mucho refunfuñar la acaba sacando.

- Tu fila es la 11, tres más atrás y las butacas pegadas al pasillo.
- Pues yo no me voy a mover.
- Mira, - el acomodador ya está cabreado también - esto es muy sencillo, se puede hacer por las buenas o por las malas. Por las buenas: te cambias a tu fila tu solo. Por las malas: llamo a seguridad y te sacan del cine y no ves la película.
- Llámale, llámale. Mira.

El acomodador se gira para buscar al de seguridad y el tipo le llama:

- Mira, mira.

El tipo enseña su pequeña bandolera y empieza a abrir una cremallera. El acomodador enfoca y veo que el tipo le está enseñando una placa. No sé si de policía, de seguridad o de juguete. El acomodador hace "¡Puuufff!" con media sonrisa, no sé si por el cabreo o por la incredulidad, se gira y se marcha de la sala. Unos minutos después vuelve, les señala un tipo que espera en la puerta de la sala y les pide por favor que les acompañe.

Un rato después los tipos vuelven a entrar y se sientan en las que suponemos eran sus butacas. Mientras la película ya llevaba un ratillo proyectándose.