miércoles, 4 de enero de 2012

París (y 5)

  • Al igual que el resto de París, los monumentos y sitios que visitar son caros. Aunque se quieran visitar solo los lugares emblemáticos puede que estemos cerca de los 60 euros de gasto por persona.
  • Si pones en google París ratas puedes hacerte una idea de lo que te espera. Cerca de nuestro hotel había un mercado. Eran un par de calles donde las tiendas sacaban a la calle un puestecillo en lugar de tener que entrar dentro a comprar. También había algunos puestos que no pertenecían a ninguna tienda y eran de gente que venía y los montaba para vender sus mercancías. Había de todo, alimentos, cosmética, ropa, complementos, etc. Varios días, cuando volvíamos por la noche al hotel y pasábamos por esas calles cuando estaba ya todo desmontado, se nos cruzaron algunas ratas. No eran calles muy transitadas y estaban bastante oscuras, eso unido a los restos de comida que podían quedar las debían hacer muy propicias para ellas.
  • Las copas en París deben ser carísimas porque en su hora feliz -que solía comprender un periodo de 2 o 4 horas entre las 4 y las 10 de la tarde- los precios eran como los de Madrid de madrugada: entre 6 y 12 euros. Fuera de la hora feliz no quiero ni imaginarlo.
  •  Lo de que en España somos los más maleducados y que cuando sales por Europa si ves a alguien gritando, colándose en una cola o quejándose de algo, es español, es mentira. París está masificado, vayas a donde vayas hay mogollón de gente, da igual que sea el Montmatre, la Torre Eiffel, los parques o las catedrales. En todos lados hay mucha gente. Y donde hay mucha gente hay más posibilidades de encontrar gentuza, y los hay de todos los países: holandeses, franceses, alemanes, rusos o ingleses, da igual, en todos lados cuecen habas. Lo más descarado que vimos fue en la Torre Eiffel. Después de esperar más de dos horas de cola y de llegar a la zona en que la cola empezaba a discurrir entre vallas, nos percatamos que una familia (abuelo, abuela, hijo, mujer y nieta) se colocaban muy cerca de la cola y de las vallas y que disimuladamente hacían como que se metían poquito a poco. Nosotros dijimos que ni de coña se ponían delante nuestra, que en dos horas sabíamos de sobra quien teníamos delante y quien detrás así que pasamos y les dejamos atrás. De vez en cuando, mirábamos y veíamos que la gente hacía lo mismo pero que cada vez estaban más mezclados y más cerca de pasar a las vayas. Un par de vueltas de cola después vimos que lo habían conseguido. No entiendo como hubo alguien que les dejó ponerse delante suya.
  • La primera vez que estuvimos en la Torre Eiffel eran las 8 de la tarde y la cola para subir solo estaba dentro de las vallas. Había unos paneles en los que ponía que para subir a la cima había una demora de 45 minutos. Como en esa zona no hay muchos restaurantes, pensábamos que se nos iba a hacer tarde para cenar y que lo dejábamos para otro día. Ese fue nuestro mayor error. Al final, como no nos pillaba bien, lo fuimos dejando, dejando y acabamos yendo el domingo. Pensábamos que si íbamos a primera hora, antes de que abrieran, tendríamos menos cola, pero llegando media hora antes de la apertura ya tuvimos que hacer más de dos.
  • Hay muchos sitios en París en los que hay gente que habla español, por lo menos un poco. Si no sabes francés, en inglés también te entienden en casi todos lados. Una cosa que me pasó un par de veces es que como me parecía absurdo ponerme a hablar en inglés con una persona que a lo mejor sabía español, intentaba hablarles en francés pero en seguida me decían algo en francés que no entendía y me pasaba al inglés creando un poco de desconcierto que se unía a que cuando no hablaba con ellos lo hacía en español por lo que se mezclaba un poco todo.