miércoles, 13 de febrero de 2013

Evolución

Hay gente que piensa que el ser humano dentro de muchos años habrá evolucionado y tendrá una cabeza más grande con un cerebro mayor debido a que cada vez lo usamos más. O que habrán desaparecido las muelas del juicio porque no las necesitamos, o el quinto dedo del pie por el mismo motivo. Son los mismos que piensan que si, por ejemplo, unos monos encerrados en un hábitat en el que tuvieran cierta comida a una distancia que no les permitiera llegar a cogerla pero sí lo suficientemente cerca como para querer intentarlo, tras muchas generaciones desarrollarían unos brazos, o lo que sea, lo suficientemente largos como para poder cogerla.

Pues bien, eso no es así. Eso no es la evolución. Voy a intentar explicar la parte que mucha gente parece perderse en este tema. No pretendo hacerlo de un modo totalmente riguroso así que es posible que algunas cosas no sean del todo ciertas. Tampoco soy un experto biólogo ni un experto en la teoría de la evolución, sé lo que aprendí en la escuela y lo que he ido leyendo.

La clave es la selección natural. La selección natural es lo que hace que evolucionemos. La evolución se basa en dos cosas: mutaciones y selección natural. Las mutaciones son lo que hace que unos individuos se diferencien de otros de una forma aleatoria. Es lo que hace que algunos individuos tengan un dedo más, un cuello más largo u otra capacidad. No todas las mutaciones tienen que ser buenas. Algunas pueden suponer una desventaja en lugar de una ventaja. Y ahí es donde entra la selección natural permitiendo que las mutaciones ventajosas prevalezcan y las desventajosas desaparezcan. Eso ocurre gracias a la muerte de los portadores de mutaciones desventajosas y a la supervivencia de los que las tienen ventajosas frente a los que no las tienen. Lo que se conoce como la supervivencia del más fuerte.

En algún momento ciertos individuos de una población de jirafas desarrollaron unos cuellos mayores que los de los demás. Durante un tiempo esto no supuso ningún problema por lo que posiblemente convivieron individuos con cuellos largos e individuos con cuellos cortos. La reproducción hizo que la mutación se fuera transfiriendo de padres a hijos pero no que se eliminaran los cuellos cortos. Pero llegó un momento en que la comida empezó a escasear y sólo los individuos que tenían el cuello lo suficientemente largo podían alcanzar la comida. De este modo los individuos de cuello corto murieron y todos los que quedaron tenían el cuello largo. Las jirafas habían evolucionado.

En el caso del ser humano es bastante difícil que esto se produzca porque no existe la selección natural. La selección natural haría que los débiles no sobrevivieran pero el resto de individuos se encargan de que no sea así. Es como si las jirafas con el cuello largo les bajaran la comida a las del cuello corto. Nunca habrían desaparecido.

En el ser humano las mutaciones ventajosas y las desventajosas se pierden por medio de la reproducción. Realmente no se pierden, se propagan de igual modo pero están mezclados todos los individuos y siguen existiendo ambos por lo que no se puede llamar evolución. Por poner un ejemplo que puede que no tenga nada que ver con herencia ni mutaciones pero sirve para verlo: la miopía. En la naturaleza un defecto que hiciera que algunos individuos vieran peor les haría probablemente más vulnerables a los depredadores no pudiendo llegar a aparearse y a propagar su defecto. En cambio, en el ser humano no tenemos selección natural y por tanto los defectos se van propagando también y conviven juntos individuos desventajosos, normales y ventajosos sin que los años parezcan llevarnos a ninguna superioridad. Salvo algunos pequeños casos.

Hace un tiempo leí que posiblemente el ser humano esté evolucionando hacia un ser mas bello porque los individuos más bellos tenían más posibilidades de aparearse y por tanto transmitían su belleza a los hijos. Aunque la belleza es bastante subjetiva parece que supone una ventaja. Para eso hemos quedado. Los feos ligan menos.

También está el tema de los genes dominantes y recesivos pero eso ya es entrar en mucho detalle.