martes, 12 de marzo de 2013

UC Dublín

Y así fue como llegué a Dublín. Con mucha ilusión y muchas ganas de conocer un fútbol distinto y con ganas de devolver al equipo la confianza que habían puesto en mí. Las espectativas del equipo para conmigo eran que, tras un breve periodo de adaptación, me convirtiera en el delantero centro titular del equipo y que a base de goles me convirtiera en el líder de la plantilla. Tengo que reconocer que me asusté un poco, era demasiada presión nada más llegar pero me dijeron que en este primer año el objetivo del equipo era no descender y que me fuera acostumbrando al equipo y a la ciudad.

El resto de la plantilla eran todos jugadores irlandeses principalmente formados en el club y la universidad. Yo era el único extranjero y el único con experiencia en una gran liga. Querían que ayudara a los más jóvenes cuando no estuviera jugando o entrenando y acepté gustosamente.

La temporada comenzó y en una liga de diez equipos nos enfrentábamos a cada equipo rival cuatro veces: dos en casa y dos fuera. Para conseguir el objetivo teníamos que quedar por lo menos séptimos y así evitar la promoción que jugaban el octavo y el noveno. Acabar últimos hubiera significado el descenso de categoría y justo para poder evitarlo me habían contratado.

No fue una mala temporada teniendo en cuenta que era mi primer año y el equipo en el que jugaba. Me sirvió para acostumbrarme al ritmo constante de partidos durante una temporada y para mejorar mis números. Jugué 37 partidos, ganamos 10, empatamos 11 y perdimos 16. Anoté 10 goles y asistí 7 veces a mis compañeros. En dos partidos me dieron el título de "man of the match" así que no me puedo quejar.

Con estos números acabamos la temporada séptimos consiguiendo el objetivo. En la copa conseguimos forzar el partido de repetición en la primera ronda pero fuimos eliminados.

Continuará...