jueves, 20 de enero de 2011

Involucionando

Un día, uno oye cosas como que los directivos del Atlético de Madrid están enfadados con Quique y que menos pedir fichajes y más pedir perdón por la derrota contra el Hércules. Luego, echa la vista atrás y recuerda que Miguel Ángel Gil ha sido elegido el mejor gestor del mundo y entonces no sabes si reir o llorar. Parece una tomadura de pelo, "Miguel Ángel Gil mejor gestor del mundo". Sí, han oido bien, Miguel Ángel Gil. Repitan conmigo: Miguel Ángel Gil. El gestor de un club que a mitad de temporada vende (¿he dicho vende? sería mejor decir regala) al segundo capitán del equipo. Titular indiscutible, veintitrés partidos jugados de veinticinco, seis goles, el tercer anotador del equipo, solo por detrás de Agüero y Forlán. Así, sin más, como si nada, a mitad de temporada y cobrando apenas 400.000 euros. ¿Dónde está el negocio?

Lo malo es que no es nuevo, con un partido de liga disputado se vende a Jurado. Esta vez económicamente no estuvo mal, pero futbolísticamente... ya se ha visto, ya lo comenté. Es una costumbre, un año antes se vendió a Heitinga, lateral derecho del equipo cuando ya no había tiempo para fichar nada más porque se había cerrado el mercado de fichajes. Empieza a ser costumbre ir destrozando la plantilla sin tiempo de reacción.

Normal que el entrador quiera fichajes, yo me enfadaría bastante si lo fuera. A cambio le traen a Juanfran, pagando algo menos de cinco millones de euros, es decir, unas doce veces más de lo que pagaron por Simao. ¡Será que es doce veces más bueno! Bien, doce veces no, pero mejor será ¿no? Veamos:

Juanfran ha jugado en Osasuna, Espanyol y apenas seis partidos en el Madrid. Simao había jugado en Benfica, Barcelona y Sporting de Lisboa y llevaba 167 en el Atleti. Juanfran ha jugado 9 partidos de la Copa de la UEFA. Simao ha jugado 99 entre Champions y UEFA (o Europa League). Juanfran, descontando las dos primeras temporadas que apenas jugó, promedia menos de tres goles por temporada. Simao, algo más de nueve.

Con esto quiero decir que no es un jugador para un equipo que quiere acabar como mínimo cuarto en la Liga. Y menos para sustituir a un jugador del nivel de Simao. Posiblemente será otro jugador que pase sin pena ni gloria y que apenas dure dos temporadas en el equipo.